lunes, 7 de febrero de 2011

CONFIANZA Y SINCERIDAD EN LA PAREJA: UN ARMA DE DOBLE FILO

Hace poco mas de dos semanas conocí a una chica... la verdad fue algo curioso... estaba yo en recaredo, un sábado más, una noche como otra cualquiera. Sólos los cuatro fantásticos (y Eva, pero cuenta como tio en cualquier caso XD)
Nos pusimos al lado de un grupo de chicos... parecia un cumpleaños. uooo ¡Una tarta! efectivamente... es un cumpleaños....
El caso es que llegado un punto de la noche se acercó un chico del cumpleaños a pedirme un cigarro. El mismo chico que hacia una semana me pidió otro en el mismo sitio. Pero esta vez al contrario que el sabado anterior.... lo iba a conseguir, pero a cambio de un trozo de tarta... que tenia una pinta...
¡Efectivamente! que tarta mas rica. y de repente me fijé. La chica del cumpleaños. Una chica rubia, con ojos claros, preciosa. No pude resistir acercarme a felicitarla. Tenia la excusa perfecta. Asi que así lo hice. En ese momento recorde un libro que habia leido hace poco, jajajaja, tonterias me dije a mi mismo, pero por probar no pierdo nada. Decía que cuando conoces a un grupo de chicas, a la que menos caso tienes que hacer es a la que te interesa, asi crearas interes en ella.
Me pasé toda la noche hablando con sus amigas, y solo haciendola un caso sutil aunque acentuando ya que era la que me interesaba.
Pues no se si por la estrategia, o por que le gustaba de verdad... empezamos a hablar, a tener complicidad... a gustarnos.
Y bueno, al fin de semana siguiente paso lo que tenia que pasar.
Me encanta, esa chica me encanta. Y bueno, poco a poco vamos avanzando en la relacion. Aun no somos nada. Tampoco quiero agobiarla. Yo estoy agusto, y creo que ella conmigo tambien. No tengo ninguna prisa y voy a ir a su ritmo.
El problema? siempre hay un problema... Soy demasiado sincero. Siempre cuento todo, absolutamente todo. Y así es como creo q debe ser en una pareja. Tienes que poder decir y poner la mano en el fuego por el otro.
Leí esto por internet, y me reafirmo que lo mas importante en una relación es la SINCERIDAD. ¿Vosotros que opináis?




"Cuando tienes una relación o estas enamorado una de las cosas que más deseas es poder confiar a ciegas en tu pareja. Sin embargo, lograr esto a veces no resulta fácil.

A pocas personas lo que menos les importa es tener un compromiso, pero para la mayoría de parejas lo más importante para ser feliz es conservar un vínculo para lo que es indispensable tenerse confianza mutua. Estar junto a alguien que tiene credibilidad es algo que te genera un gran sentimiento de tranquilidad y armonía, te sientes apreciado y eres capaz de manifestar tu mejor lado, lo cual hará a su vez que tu pareja te tenga confianza y sea feliz contigo.

La confianza genera confianza es un círculo vicioso en el que cualquier detalle suma a una larga lista de cosas que construyen una gran relación. Si haces que tu pareja confíe en ti, se irá sintiendo capaz de corresponderte poco a poco y esta dinámica podrá cultivarse día a día.

Así que no hay que mentir, poner reglas claras desde el principio, mantener un continuo diálogo, compartir lo que piensas y sientes.

Pero sobre todo hay que estar presente cuando tu pareja te necesite, porque ése es uno de los pilares de la confianza entre personas, es decir, saber que cuando estés al borde del abismo, siempre habrá alguien que te sostenga y que nunca te dejará caer.

Y esa confianza arriba manifestada debe tener una base sólida, una base llamada sinceridad. Ser sincero con tu pareja, ser sincero contigo mismo y lo más importante ser sincero contigo mismo.

La verdad es que en todas las parejas algo estables a veces se dicen pequeñas mentiras o medias verdades, o se ocultan cosas al otro por diversos motivos, mirando el bienestar de la otra persona (para no inquietarle, enfadarle, disgustarle, por miedo a su reacción, para que no se ponga celosa...).

Pero yo aquí lanzo una pregunta comprometida para que quien lo lea me responda en un post, SE DEBEN TENER SECRETOS EN LA PAREJA? o por el contrario, DEBES CONTARSELO TODO A TU PAREJA?

Pongamos un breve ejemplo, es sábado y una gran amiga o amigo te ha llamado para cenar juntos por que hace mucho tiempo que no te ve. Entre esa amiga y tu ha podido pasar algo anteriormente o no, eso da igual. La pregunta es… debes decirle a tu pareja que vas a cenar con una amiga tuya o le debes contar una mentira piadosa como que has quedado con un amigo, o con tu amiga pero que estaréis mas gente... siendo esto ultimo falso pero solo buscando evitar malos pensamientos gratuitos o sufrimientos??

Unos pensareis que son mentiras, otros pensareis que son medias verdades… yo pienso que no hace falta adornar las cosas.

Por un lado encontramos la postura de quien cuenta todo, cada segundo de su vida, pero esta claro que muchas veces hablar demasiado claro duele y hace daño. Yo hay personas con las que nunca me he callado nada apoyándonos en que el secreto de nuestra amistad era ese, es decir, no tener cara B, ser totalmente transparente el uno con el otro, pero también es justo decir que con esas personas es con las que mas he sufrido por eso, por ser muy sinceros en ciertas ocasiones sabiendo que esa absoluta sinceridad no iba a cambiar nada.

Por otro lado está esta gente que dice que no hay que contarlo todo. Se basan en el “ojos que no ven… corazón que no siente”.

Estas personas piensan que la vida en pareja no significa perder la vida propia, sino mejorarla. Ese espacio vital que todos tenemos y necesitamos debe mantenerse siempre. Por ejemplo, las conversaciones con amigos, con los padres, que le interesan??

En definitiva, vosotros que pensáis?? Hay que contarlo todo, hay que contar solo lo que hace crecer a la pareja??

Mi modesta opinión es que hay que contarlo todo, duela o no, por que esas “anécdotas” que quedan en el terreno privado puede que un día salgan a la superficie sin esperarlo y pueden hacer tambalear una relación formal. Esos secretos son como pequeñas piedritas que se te meten en el zapato al andar y llega un momento que no puedes seguir caminando, tienes que pararte a vaciar tu zapato, pos en una relación de pareja igual.

Para que una relación de pareja funcione, es necesario, desde mi punto de vista que existan tres parcelas, la vida privada de ella, la vida privada de él y luego la vida en común. Es necesario saber que debe existir una parcela privada que puede o bien ser compartida o no a la hora de hablar sobre la pareja de una manera profunda y sincera... Desde mi punto de vista la verdad duele porque siempre es sincera. Aunque otra cosa es abusar de privacidad y convertir la vida en común en una omisión continua de pensamientos, sentimientos y hechos. El término medio es difícil de obtener, pero con la mano en el corazón y teniendo en cuenta la personalidad y manera de ser del otro, se pueden llegar a muy buenos acuerdos sobre el respeto en las parcelas privadas del otro. Hay verdades difíciles de asumir y que provocan mucho dolor pero hablar sobre ellas puede ser el desencadenante de un desencuentro que deja una herida y que puede marcar un antes y un después en la relación de pareja, y si después de todo la pareja sobrevive a esa o esas verdades será que ese amor estaba construido en una base sólida de confianza y sinceridad, si después de todo el amor termina será por que esa relación iba a fracasar tarde o temprano."

jueves, 13 de enero de 2011

¿RECUPERAR UN AMOR, O NO?

Hace poco leí un post por internet. La verdad es que me llegó, y creo que a la larga me va a ayudar, así que os lo voy a transmitir, por si algún día (Dios no lo quiera, lo necesitáis), y así de paso poder releerlo siempre que lo necesite.

"SE PUEDE RECUPERAR UN AMOR?

No quiero ni acordarme de aquel día en que me dijo: “No… Se acabó”. Fue durante un invierno hace unos cuatro años, de madrugada y por teléfono. La impotencia de no poder hacer nada en ese momento para atrapar de nuevo, aquello que se me escapaba entre los dedos, me invadía y poco a poco conforme avanzaba la conversación, me daba cuenta de que realmente no dependía de lo que yo hiciera o dejara de hacer. Simplemente, las cosas cambiaban sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo.

Realmente mi dependencia afectiva hacia ella, había degenerado en tal forma, que la ahogaba, la asfixiaba y había acentuado tanto las diferencias que por valores, prioridades y carácter, existían entre ella y yo, hasta tal punto que la última hebra de la cuerda que nos unía, se rompió de tanto tirar. Yo la quería y Dios lo sabe, pero no sabía quererla, ni creo que realmente la conociera lo suficiente, como para saber que era lo mejor para mi y para ella.
De mala manera, intenté ser “su amigo” en lo posterior, pero creo que a estas alturas, todos sabemos que ese nuevo parentesco es imposible de llevar a cabo cuando realmente amas a una mujer, por más que ellas digan que si pueden, nosotros no funcionamos igual, ni sentimos igual, ni concebimos de igual forma la amistad y el amor. Insistentemente, trataba por todos los medios de volver a atraerla hacia mi, consiguiendo justamente todo lo contrario, reproche tras reproche, mi combustible interno se fue agotando hasta que un día llegué a mi límite y decidí desaparecer de la escena para evitar un sufrimiento continúo y estéril.
Después de prácticamente un año, intentando curar mis heridas, los reproches que sentía interiormente e ir intentando poco a poco, levantar cabeza con “parches provisionales”, conociendo gente, trabajando mucho profesionalmente, viajando también y confesándome ante vosotros pensando al menos una vez al día en ella. Siendo sincero con vosotros, creo que al igual que en la canción de Joaquín Sabina, “tardé en olvidarla 19 días y 500 noches”… Pero sin olvidarla, aunque creía en efecto que era ya algo del pasado y que ya probablemente no volvería a verla nunca más, ya que había borrado dentro de mi, cualquier posibilidad de retomar ese contacto para poder mirar hacia delante y lo que es más importante: APRENDER A ESTAR SOLO Y CURAR MIS HERIDAS. No hay mejor remedio, que el tiempo.
Resulta que estando de vacaciones con mi mejor amigo en Palma, mientras echábamos la siesta antes de salir a cenar para después proceder a la fiesta, sonó el teléfono… Y si, era un número muy, muy, pero que muy familiar, tanto que fue imposible de olvidar en un año. Al principio no me lo creía, pensaba que estaba medio dormido, pero fijé bien los ojos y si, era ella. Antes de cogerlo, se lo dije a él y “me prohibió terminantemente” cogerlo aparte que no me atrevía. Llamó una segunda vez y mi amigo me quitó el móvil de las manos “Te van a liar otra vez y no te quiero ver pasarlo mal” me dijo como buen amigo que es. “Si me llama una tercera vez, lo cojo” le dije. Efectivamente sonó por tercera vez y lo cogí. Parecía que no había pasado un año.
Un par de semanas después volví a verla en Madrid, quedamos para tomar algo y nos pusimos al día. Ella me dio a entender que se estaba viendo con otro chico, no de una forma seria, pero que sí había alguien, cosa que tampoco me extrañó. Una mujer así, puede elegir y marcar un ritmo y unas condiciones a prácticamente cualquier aspirante. En ese mismo momento me propuse empezar a trabajar para volver a estar con ella, quizás no era el pensamiento más acertado por mi parte después de lo que había vivido, pero tomé una decisión y poco a poco, fue volviendo a mi vida hasta que un día me dijo: “Te veo muy cambiado”. En ese momento supe que había estado trabajando en la dirección correcta.
Lo primero que quiero decir, es que con esta experiencia que me marcó a un nivel muy personal y que me empujó a buscar todos los recursos disponibles, si es que existían para que ella volviera, es que esto no es magia y que NO EXISTE FORMULA MAGISTRAL ALGUNA para hacer que una mujer a la que amas o amaste, vuelva a tu vida. Si alguien os dice alguna vez que tiene un método infalible para conseguir esto, os está vendiendo aire.
Recibo con bastante frecuencia peticiones de muchos de vosotros diciendo “Quiero volver con ella y no se como hacerlo”. La cuestión para esto es que te plantees primero si… ¿REALMENTE MERECE LA PENA? Pregúntate esto lo primero, por que si te ha dejado ella, nunca has de olvidar que hay más mujeres en el mundo y tomar una decisión acertada, a este nivel cuando no se puede ser objetivo, es francamente difícil y probablemente te estés equivocando. ¿Por qué digo esto? Porque en realidad nos enamoramos y echamos de menos a una imagen ideal, a lo que nos hace sentir esa persona y no a la persona en sí. Incluso habiendo sopesado todo esto y ves que realmente es lo que quieres hacer, las pautas a seguir podrían ser las siguientes:
QUITARTE DE LA ESCENA POR UN TIEMPO: Necesitas tiempo para curar tus heridas en tu cueva, para vivir, para conocer gente, para salir… Necesitas ver a otras personas, no quedarte en casa, hacer cosas nuevas, nuevas actividades, vivir para tí y ser lo suficientemente maduro como para tenerte a ti mismo en el primer lugar de tu lista de prioridades. Tú eres lo primero, eso tenlo bien claro y si no piensas en ti nadie más lo hará.
CORTAR COMUNICACIONES CON ELLA: Has de evitar por todos los medios la tentación de no despegarte de ella, de seguir enganchado todavía a pesar de que “Te han dado la patada”. He visto con mis propios ojos como amigos míos a sabiendas de que su ex estaba ya con otro, llamándola por teléfono para “arreglarlo” sin aceptar todavía la realidad. Que no te tiemble la mano a la hora de eliminar un contacto cuya mera presencia puede tentarte a hundirte y a rebajarte como persona, a no ver la realidad o a seguir insistiendo en un asunto que ya ha dejado de depender de ti hace tiempo, porque sencillamente… No hay asunto ya que tratar.
APRENDER A ESTAR BIEN SOLO: Esto es fácil de decir, pero existen personas que no entienden aquello de “más vale estar sólo que mal acompañado”. No se trata de ir a la caza y captura de otra novia, mujer, esposa o pareja… Se trata de recuperarnos y eliminar esa ansiedad y esa dependencia que nos ha llevado a nuestro anterior fracaso. Se trata de estar bien con uno mismo y no depender de nadie para tener una calidad de vida y un bienestar. Si solo te concibes a ti mismo lleno y completo como persona en pareja, esto le va a suponer una tara en tu personalidad. Tienes que ser persona, no solo en pareja, has de serlo en tu casa, en el trabajo, con tus amigos, tu familia, en el baño y en la cola del supermercado. Si te falta ella ¿Acaso no eres persona? ¡Pues vaya vida de mierda entonces…! Tú eres el único responsable de tu bienestar y nunca has de cargar esa responsabilidad en ninguna otra persona que no seas tú.
ACTUAR EN FUNCIÓN DE TUS PROPIOS INTERESES: Con esto quiero decir, que siempre que actúes ha de ser por tu decisión personal y no para que “Ella vea lo mucho que has cambiado”. Si te pones a trabajar bajo este marco, seguirás intoxicado, puesto que seguirás estando bajo su petición, actuando en función de lo que tú crees que ella desea ver en un hombre. Este es un marco de esclavo, cuando piensas en mejorar, lo haces porque asi lo quieres para ti, no para que ella vea lo mucho que mejoras. Aquí estarías buscando su aprobación a pesar de que pudieras pensar estar cambiando, seguirías bailando para ella. Es como cuando un lector me pregunta “¿Qué tengo que hacer para recuperarla? ¿Qué tengo que mostrarle?”. La respuesta es nada, no tienes que crecer para nadie más que para ti mismo.
Si estos puntos han quedado más o menos claros, quizás si entonces puedas plantearte el retomar alguna relación, pero habiendo recorrido todo este camino. Hasta que no sueltas el collar de la dependencia… No eres verdaderamente libre de poder disfrutar plenamente una relación de pareja. Ya que una relación tiene que enriquecerte, nunca convertirte en un inválido dependiente de otra persona.
Recordando una vez más que esto no es magia y según cual haya sido la causa de la ruptura, tenemos que pensar que si la diferencia entre sus valores y los tuyos, refiriéndome a valores fundamentales de pareja, como pueden ser exclusividad, amistad, confianza, familia, fidelidad, etc. son profundas, es mejor dejar las cosas como están, como una experiencia más. Ni que decir tiene que si la ruptura fue traumática por cuestiones muy serias como maltrato, familiares ajenas a la pareja, cambios de residencia, de trabajo … En fin, cosas que ocurren y que afectan realmente a las relaciones, has de sopesar pros y contras y ver si realmente después de evaluar tu situación actual, de compensaría dar un paso tal. ¿Te compensa realmente?
En las películas queda muy romántico decir aquello de “Te necesito”, pero si de verdad necesitas a alguien… Para concebirte a ti mismo como persona completa, hay un problema subyacente de DEPENDENCIA y esto querido amigo no es amor.

Atreiu
"

miércoles, 12 de enero de 2011

Capítulo 11. EL INCREIBLE CASO DE LA ATRAVIESA PINGÜINOS.

Esta es una historia realmente graciosa, pero... no es el momento de contarla. Lo dejaré para más adelante en cualquier caso.

martes, 11 de enero de 2011

EL "EFECTO DISTORSIÓN".

Bien conocido es por todos el "Efecto animadora”:

Por si acaso os cuento, El "Efecto animadora" se da cuando se observa un grupo de chicas, que observadas en conjunto presentan unas características superiores a cuando son observadas de forma individual.

En cristiano, un finde cualquiera vas a un bar. Ves a un grupo de tías buenas. Parece imposible que tanto pivón se junte ¿no?... Efectivamente, es imposible.

En conjunto las chicas están buenas, pero si examinas a cada una de ellas de forma individual, ninguna es gran cosa. Es decir, las chicas, en conjunto están más buenas que por separado. Como las animadoras.

Si bien este efecto es correcto en un 99% de los casos (estadística facilitada por la universidad de “Supu”), no esta de más añadir el “efecto distorsión” por lo menos como complemento.

Pues bien, el efecto distorsión dicta lo siguiente. Nunca, y repito NUNCA, te fíes de lo que ves, ni de lejos, ni en una discoteca.

Nunca os ha pasado que vais por la calle y decís a vuestro colega: -¡Tú! Mira que pivón que viene por allí.

Y cuando se va acercado te das cuenta de que es un orco de Mordor. ESE es el efecto distorsión.

O estando en una discoteca, bebiendo, ¡Prácticamente sería admisible cualquier chica de la discoteca! ESE es el efecto distorsión. Aquí se podría añadir el refrán ese que dice que no hay chica fea, sino copas de menos. En cualquier caso, si no queréis lamentaciones, preguntad a una amiga vuestra de confianza, y repito amigA, antes de acechar a cualquier presa.

lunes, 10 de enero de 2011

Capítulo 10. LO QUE REALMENTE PASÓ.

No se que es peor. Si lo que conté que pasó o lo que realmente ocurrió. La verdadera historia es la siguiente. Hasta el momento de subir al valle todo es cierto, lo que no lo es, es que no pasara nada. Si que pasó.

Después de dos días lanzándome todas las indirectas que pudo la pobre, y yo sin atreverme a mover un dedo, llegó el momento en que no me lo pudo poner más fácil (y aun así yo lo compliqué).

Estábamos hablando de que se había sacado un curso de monitora de campamentos y tal, y me dijo que había una canción que le moló. No recuerdo muy bien lo que decía, pero era algo así como: yo se como besa no se quien, y se como besa no se cual, pero lo que nunca supe es como besa un monitor.

¡No me lo podía poner más fácil! Pues aún así yo lo compliqué y no se que me haría que la dije ahora me tienes que dar lo que yo quiera. Ella me dijo que vale, lo que yo quisiera, y después de vacilar un momento la dije, vale, ya se lo que quiero. Quiero saber como besa un monitor. Y lo que sigue ya os lo podéis imaginar.

Estuve con ella un par de meses. Una chica fantástica, guapa, inteligente, peeeero…. Siempre hay un pero… Es difícil aguantar con alguien como yo en el estado en el que estoy, y bueno, lo acabamos dejando. Ahora nos seguimos hablando, cuando nos vemos nos saludamos con alegría y cariño (al menos por mi parte), pero no pudimos llegar a más.

Y como siempre digo, es algo que supongo tenía que pasar porque si no, probablemente no LA hubiera conocido.

De ella me llevo recuerdos estupendos como aquella noche en la que nos quedamos encerrados en el parque de las tres culturas… Lo que no me pase a mí…

Estoy seguro de que me ayudo a escalar un poco en el pozo en el que estoy. Y aunque ya se las dí, lo repetiré una vez más por aquí. Gracias.

domingo, 9 de enero de 2011

Capítulo 9. EL DÍA QUE FUI BAUTIZADO COMO “PIPAGUAS”.

Con todo lo de Alejandra reciente, empezó el verano. El peor verano de mi vida. Este verano he hecho muchas cosas de las que no me enorgullezco, pero que son justificables teniendo en cuenta “mi estado”. A día de hoy me siguen quedando secuelas… Pero, volviendo al tema principal, os quería contar como llegué a ser denominado como pipaguas.

En la ciudad donde vivo, es común entre mi especie que rondando mi edad (a veces me sorprendo lo que se puede estirar esta, porque veo verdaderos padres alternando con nosotros) se salga de fiesta por las denominada "terrazas" los sábados por la noche. Resulta que estando una de estas noches bailando se acercó una chica llamada Natalia a saludar a mi amigo Diego. Yo empecé a hablar con ella pero la cosa no pasó de una pequeña charla de 10 minutos (aprox.) y un cigarrillo. Y después me invitó a acompañarla a por lo que ella llamó “un tercio”. No se si sus intenciones eran “buenas”, nunca lo pude comprobar porque ella no recuerda haberme dicho eso (menos mal que tengo testigos que presenciaron la escena). El caso es que yo me negué, no recuerdo muy bien por qué, y ahí se quedó la cosa.

Casualidades de la vida, o no, me la volví a encontrar al siguiente sábado. Volvió a sisarme un cigarrillo (mentira, la invité yo) y se quedó un ratejo hablando conmigo. Sorprendentemente volvió a decirme si la acompañaba “a por un tercio”, y volví a negarme :S (ella tampoco recuerda habérmelo dicho esta segunda vez, ¡no estoy loco! Volvía a tener testigos que pueden corroborarlo, ¿vale?). Y después se marchó no sin antes pedirla, esta vez si, sus apellidos. -¿Para agregarme al tuenti?- me dijo.... ¬¬ menuda pillada. XD Si, evidentemente era para agregarla al tuenti.

3 días. Regla básica, es lo que tardé en agregarla. Para los que no estén muy al día les informaré gráficamente lo que viene siendo la regla de los 3 días, inventada en tiempos de Jesucristo:

http://www.youtube.com/watch?v=NdLnQhN46sU

Sorprendida por haber tardado tanto en agregarla se lo tuve que explicar, y no se cómo, porque soy un pardo ligando (o lo que yo creo que es ligar) acepto salir a tomar algo conmigo.

Antes de seguir me gustaría defenderme por primera vez de lo torpe que puedo llegar a ser ligando con una chica. Nunca en mi vida lo he necesitado hasta ahora, pues era salir de una relación y prácticamente entrar en otra, y por eso no tengo ninguna estrategia definida ni ningún método a seguir. Continuemos.

Quedamos tal que un Lunes si mal no recuerdo. Ella estudiaba en la biblioteca y la fui a recoger. Estuvimos tomando algo en un bar, hablando, conociéndonos, riéndonos, y dando un paseo por la ciudad por la noche. Creedme cuando os digo que no me las podía tirar mas claras. Pero yo, soy lo peor, y no me entero de las cosas. Así que la acompañé a la estación de autobuses y no pasó NADA.

-¿Pero tu eres tonto? ¿Acaso te crees que habría quedado contigo si no quería nada? ¿Qué le apetecía tomarse algo con un desconocido?

Todo un día tuve que aguantar las represalias de mis amigos. Hasta que les dije que había vuelto a quedar con ella el miércoles.

¿Queréis saber lo que pasó el miércoles? ¡Claro que si! Que tonterías digo… si no, no seguiríais leyendo… nadie os obliga.

Miércoles por la tarde, como de costumbre ella sale de la biblio y quedamos. En la vega. Un sitio típico para tomar horchatas y granizados. Nos sentamos en una mesita al aire libre y nos pedimos una cerveza y una horchata. ¿Adivináis quien se pidió qué? ¬¬ Yo la horchata y ella la jarra de la cerveza. Soy un raro… tengo que serlo… Pero entre bromas lo superé XD

Estuvimos dando un paseo por la Vega, hablando, nos tumbamos en el césped y ella me lo volvió a poner taaan fácil… pero yo… pardo de mi… no reaccioné. Ni siquiera cuando la tenia pegada estando tumbados en el césped.

Al final, ya cansados de estar dando vueltas me propuso hacer otra cosa, lo que yo quisiera… Y sólo se me ocurrió irnos al valle a comer unas pipas mientras dábamos una vuelta y mirábamos las vistas (increíbles diré en mi defensa) que hay.

Os cuento, en verano no, pero en invierno, el valle es el picadero municipal de Toledo. Y yo… me llevé allí a Natalia para no hacer absolutamente nada. Ni un mal beso… Solo a comer pipas y beber agua… o esa fue la versión ofical.

Y así es como me gané el pseudónimo de “pipaguas”.

sábado, 8 de enero de 2011

Capítulo 8. UN RESUMEN DE 5 AÑOS.

Si chicos… los siguientes 5 años los recuerdo como los más felices de mi vida. Empecé a salir de nuevo con Alejandra, por causas que no creo importen ahora mismo. Sólo diré que las cosas se torcieron, yo cometí errores (ella también) y no fue capaz ni de perdonármelos ni de luchar por mi (ella no opinará lo mismo por supuesto). Pero bueno, no escribo para criticar a nadie, ni para dar pena. Así que sólo contaré mi experiencia, resumida.

Cuando lo dejamos lo pasé peor de lo que lo he pasado en toda mi vida. Nunca había llorado tanto ni dormido tan poco. Me volví loco y dejé de ser quien era. A día de hoy sigo teniendo problemas, pero lucho por superarlos. Lo he intentado todo, y no ha funcionado nada. Mi conciencia descansa tranquila en ese sentido. No se puede dar por una persona más de lo que yo he dado por ella.

Tal vez si yo fuera algo mas valiente, o no hubiera cometido esos errores, aun seguiría con ella. Pero si lo hubiera hecho, probablemente no LA habría conocido.

Así que mi objetivo ahora es tomarme con el mejor humor que pueda la vida que me ha tocado vivir, seguir adelante y encontrarte. Si, a ti, porque sé que tú, me devolverás la sonrisa.

viernes, 7 de enero de 2011

Capítulo 7. LA MORENA DE INGLÉS Y EL EPISODIO DE “EL PASO” (SEGUNDA PARTE).

Volveremos un par de semanas atrás en la historia. Principio de Septiembre. ¿Principio de Septiembre? No. Más bien finales de Agosto. Estefania y yo hablábamos muy a menudo y después de mis típicos días de rayada, me anime a pedirla salir… NO. Ya empezaba a acostumbrarme a escuchar esa respuesta, pero esta vez me dolió de verdad. De veras me gustaba muchísimo esa chica. Y después de su explicación… todo se me derrumbó. Había conseguido dar “el paso”, pero ya era tarde.

Por lo visto había estado pilladísima por mi todo el curso, de hecho, si hubiera aceptado aquel día después de misa y haber ido con sus amigos, lo tenia todo hecho. Fui un estúpido, o como diría mi amigo Diego, un pardo. Desde aquel día ella estuvo luchando por la falsa idea de que a mi no me interesaba, y una vez conseguido, no quería volverlo a pasar mal. Así que esa fue su decisión.

La fortuna (o el no estudiar en este caso) quiso que suspendiera inglés y me viera obligado a ir al examen de septiembre… igual que le pasó a Estefanía.

Así que allí me presenté, sin mucha idea, porque no había estudiado demasiado pero con una bolsa con un regalo que la había traído de América. Para que no fuera tan cantoso ella me gustaba, ya que cuando lo compre, en julio, no tenía pensado pedirla salir, también le compré “lo mismo” a otra amiga suya que iba con nosotros a inglés (que me caía muy bien también). Una taza y un llavero a cada una. O eso pensaba yo que había comprado porque cuando fui a dárselos me encontré que en la bolsa había dos tazas, pero un solo llavero de Disney. ¡Pero si yo había comprado 2! De hecho el de Estefania era el más chulo, estaba personalizado con una letra E.

Al final tuve que improvisar y, como ya había pedido salir a Estefanía y era evidente que su amiga lo sabia le regale el llavero a Ella. Si, lo se, soy un desastre y un cutre… pero que le voy a hacer.

Meses, o tal vez años después el llavero con la letra E apareció misteriosamente en un cajón de mi habitación. El dolor ya había pasado y yo volvía a tener novia, así que le conté todo a Estefanía, nos estuvimos riendo y quedamos en que un día le daría lo que fue comprado para ella.

Ese día aun no ha llegado y no se si llegará…

Pero bueno, es algo que tenía que pasar porque si no, chicos, no LA habría conocido.

jueves, 6 de enero de 2011

Capítulo 6. SANDY RETURNS. Y MI VERANO AMERICANO.

Pues si, ese verano fue el verano en el que me fui a América, más concretamente a Florida. ¡Menudo verano me pasé! Estuve en Cabo Cañaveral, en Disney Word, en un parque acuático, en otros tantos de atracciones… pero… ¿por qué os cuento esto? ¡Aquí sólo se habla de mujeres o lo que tenga que ver con ellas!

En fin, fue un verano como el del año anterior a excepción de lo que ya he contado.

Con Sandy volvió a surgir una relación muy buena, pero ahora yo tenía claro que sólo era amistad. Error, otra vez me equivocaba. A final de verano, creo recordar ya empezado el curso, fue ella la que me pidió salir, no directamente, sino mediante sus amigas, pero algo es algo.

Me vi en la obligación de decirla que no. Todo el mundo se piensa que fue por rencor, por haberme dado calabazas ella el año anterior, pero la realidad es que hacía una semana o 2 que había pedido salir a la chica de ingles, y hacía unos días que por mi mente sólo paseaba otra chica… rubia.

P.D. Fue ahí cuando recuperé mi pleno (técnico).

miércoles, 5 de enero de 2011

Capítulo 5. LA MORENA DE INGLÉS Y EL EPISODIO DE “EL PASO”

Resulta que ese curso, en el que ya había estado con Valle y más tarde con Marta, hubo una tercera chica, o más bien, pudo haber. Estefanía.

Una chica morena morena, como yo, inteligente, simpática, y muy atractiva. Al menos eso pensaba en aquel momento.

Pasaba algo así como lo que pasaba con Alejandra en tenis, pero con ella en inglés.

Nos pasábamos las clases hablando, riendo, tonteando, en fin… todo, menos lo que viene siendo aprender ingles. Se notaba que teníamos una complicidad muy avanzada.

Pero cometí un error… un error de aficionado, pues como bien he dicho desde el principio, soy un pardo.

Os cuento… Salía yo de misa un día, parroquia de San Julián, la de mi colegio. Ella tocaba la guitarra en el coro, y me encantaba ir allí por el simple hecho de saludarla. Un día a la salida se acercó a mi y me dijo: -¿Te apetece venirte con mis amigos a tomar algo?

Ahora, como yo siempre digo, a toro pasado, veo las cosas muy claras, pero en ese momento no recuerdo muy bien el por qué la dije que no podía. Y no sólo eso, si no que no tuve las narices de decirla yo nunca más algo parecido. Así que ahí se quedo la cosa. Estaba claro que nos gustábamos, pero ninguno de los dos se atrevió a dar “el paso”.

martes, 4 de enero de 2011

Capítulo 4. LA HIJA DE ZEUS.

Seguimos en el año 2004. Yo estaba en primero de bachillerato. Y tenía una asignatura optativa que era informática. Había un ordenador por cada 2 personas y yo tenía de compañero a mi amigo Mario (alias Chiki, también conocido en juegos con el seudónimo de Maser o Aegtf. No me digáis por qué). Yo estaba en ciencias puras, pero nos juntábamos con gente de letras en esa asignatura.

No se en qué momento, o cómo sucedió, que conocí a Marta, que iba con nosotros a informática. Empezamos a llevarnos bien, a hablar en los cambios de clase y en los recreos. Un día quedé con ella y con mas gente, tampoco recuerdo el por qué ni con quién fuimos, pero lo que si recuerdo es que me empezó a gustar y la pedí salir de una forma original a la par que cobarde, estando sentados a lado, lo escribí en mi móvil y se lo enseñé. Ella me lo cogió, borró lo que estaba escrito y me escribió que sí.

Estuve varios meses con ella, el principio, genial, como siempre, pero después la cosa cambió y yo me di cuenta de que, aun siendo ella una chica fantástica, súper inteligente, creativa, guapa… no era “ELLA”. Así que el último día del segundo trimestre, la entregué una carta diciéndola que quería dejarlo y explicándola el por qué. Ha sido una de las cosas más duras que he hecho en mi vida, pues realmente ella era importante para mi. Me costó varios días escribir esa carta y pedí opinión a varias compañeras de clase para mejorarla y hacerla el menos daño posible. ¡Fui un cobarde! Pero bueno, me consuelo pensando que era un niño, sin experiencia, sin mundo, y ella estaba a años luz de mí.

Años mas tarde comprendí que la razón de que no funcionara era que ella era una mujer, madura (si, a su edad) y yo solo un crío.

Pero bueno, es algo que tenía que pasar porque si no, chicos, no LA habría conocido.

lunes, 3 de enero de 2011

Capítulo 3. EL DÍA DE VALLE. (QUE NO DEL VALLE).

Octubre de 2004, nuevo curso, y una nueva persona apareció en mi vida. Valle.

Meses atrás me había insertado en un grupillo de chicos y chicas. ¿Cómo llegué ahí? Es una historia curiosa.

Resulta que mi mejor amigo en ese año era un chico llamado Daniel. Un chaval rubio, con ojos azules… En fin, el deseo de toda chica, y como tal… todo un ligoncete. Tenía una novia llamada Sara, de la que actualmente no se nada de nada. Le insistía mucho en que conociera a sus amigos, pero, ¿Qué pintaba el allí? Se preguntaba. ¿Que qué pintaba? Pues lo mismo que yo, porque me enganchó por banda y me convenció para acompañarle y no estar “solo” con los amigos de Sara.

Cosas del destino acabó siendo mi grupo de amigos, y aún después de cortar, yo seguí saliendo con ellos todos los fines de semana.

Empecé a llevarme genial con una de ellas, Jessica, que fue mi mejor amiga durante muuuchos años. Nos llevábamos genial, y, ahora comprendo y sé que estaba enamorada de mí.

Pero la protagonista de este capítulo no es ella, sino Valle. Valle era una amiga de Nacho (otro chico del grupo, el más mayor, de toda la vida, pero que se fue a vivir a Madrid. Ese año volvió y empezó a salir con nosotros. No era nada del otro mundo, del montón tirando a feilla, pero me empezó a gustar, así que “con dos cojones” como diría mi amigo Zipi, le pedí salir.

Me dijo que sí, al principio todo fue bien, como cualquier relación cuando empieza. Tenía un piercing en la lengua, y para quien no lo haya probado nunca, he de decir que mola mucho besarse con una chica que lleve uno (Ya se que no viene a cuento, pero es algo que tenía que decir (o: ).

Pero pronto tanto ella como yo nos dimos cuenta de que no estábamos hechos el uno para el otro, y un mes justo después de empezar, a la salida de un cine con todos nuestros amigos, me dijo que era mejor que lo nuestro acabase. Me dio pena, porque era una buena chica, pero no me dolió porque no estaba enamorado.

Ella empezó a salir con otro grupo y empezó también con otro chico. No era un buen grupo, era uno de estos, como yo digo, de chungos… y así la fue…

Empecé a recibir amenazas de su nuevo novio, de que me iba a pegar una paliza y tal y cual… pero yo… ¿Qué había hecho mal? Nada, solo intentaba llevarme bien con ella. Fue entonces cuando empecé a llevarme genial con Nacho, a quien le contaba todo, y me apoyaba como podía. Pronto dejé de saber de ella y mis problemas se acabaron.

Realmente no se muy bien qué ha sido de esta muchacha, pero sé que la vida no la ha tratado bien. No estudió nada. Creo que trabajó en el Burger, y más tarde de limpiadora… En más de una ocasión he intentado buscarla en redes sociales, pero no he tenido éxito. No me importaría volver a saber de ella...

Pero bueno, es algo que tenía que pasar porque si no, chicos, tal vez no LA habría conocido.

domingo, 2 de enero de 2011

Capítulo 2. SANDY, Y EL CASO DEL PATITO FEO.

Podría ser un capítulo acerca de Grease, pero no es el caso.

Es curioso que, de lo que más me acuerde de esos años, sea de momentos con Alejandra. Pero en fin, ya no estábamos juntos, pasé unos malos días, tal vez semanas, pero el tiempo cerró las heridas.

El verano siguió adelante, y yo me escudé en la gente de mi urbanización. Pronto Alejandra dejó de estar en mi cabeza, y apareció una nueva chica en mi vida, Sandy. El típico caso del patito feo. Sandy es una chica que vivía no muy lejos de mi casa. De pequeña la verdad no era una chica, digamos, en la que se fijaran, o por lo menos esa es mi opinión, pero la verdad es que el tiempo ha sabido ponerla en su sitio, y ahora es toda una señorita.

Nos pasamos ese verano juntos… y… el roce… hace el cariño. Me acabé pillando por ella. Y, bueno, después de consultarlo con la gente de mi alrededor y ponernos todos de acuerdo en que estaba cantado el que yo a ella también le gustaba, la pedí salir. ¿Adivináis su respuesta? ¡Cooooorrecto! ¡Premio para la señorita del fondo! Su respuesta fue NO.

Así que nos quedamos todos flipadísimos, pero no sirvió para otra cosa que para demostrar que aún me quedaba por aprender muuuucho sobre las mujeres.

Demostrado queda lo pardo que pude llegar a ser.

Un año mas tarde volví a recuperar mi pleno (técnico) en mujeres a las que he pedido salir, pero eso es algo a lo que ya llegaremos.

sábado, 1 de enero de 2011

Capítulo 1. EL COMIENZO.

Chicos, os voy a contar una historia, la historia de mi vida, la historia de cómo LA conocí.

Supongo que mi vida ha tenido hasta el momento muchos episodios tristes, pero también muchos felices y otros tantos divertidos, como aquel verano en el que fui bautizado como “Pipaguas”, pero bueno, no adelantemos acontecimientos.

Podría empezar con mi vida desde que tengo memoria, pero, a parte de que no tiene realmente nada que ver con como llegué a ser quién ahora soy y se podría decir que mi relación con chicas se resumía en 2 “novias” (Celia y Carla) con las que estuve en segundo y en tercero de primaria respectivamente y a las que nunca dí ni un beso, tampoco tiene nada que ver con cómo LA conocí. Así que adelantaré un poco el tiempo.

Las primeras entradas podrán resultar un poco pesadas, porque es pasado, pero prometo que pronto empezaré con las aventuras de mi nueva vida.

Corría el año 2002, octubre de 2002, había empezado un nuevo curso, con ilusión, con mis amigos del “cole” de siempre… era feliz y no podía pedir más. Como siempre, mi padre, después del colegio me apuntaba a todo tipo de actividades extraescolares, y bueno, ese año tocaba tenis. Quién me iba a decir a mi que la chica rubiiiita rubita rubita que entró ese día a clase y a la cual no vi más hasta meses después porque se lesionó, iba a ser la mujer de mis sueños. Su nombre era Alejandra, y ahí fue cuando empecé a saber lo que era estar enamorado.

Me pasaba los días esperando que llegaran los lunes (increíble) y los miércoles, pues era cuando podía verla. Toooooda la clase haciendo el ganso, tirándonos pelotitas, y jugueteando. Todo menos lo que viene siendo aprender tenis.

Pronto llegó San Valentín, y pensé, si le pido salir ahora, no me puede decir que no. Así que me puse manos a la obra, conseguí un colgante de plata (o lo que yo pensaba que era plata mas bien) en forma de corazón y le escribí una carta. No recuerdo exactamente qué la puse, pero seguro que algo moñas típico en mi…

Evidentemente su respuesta fue… NO

Mi primer intento con una mujer… o niña en este caso, y mi primer fracaso…

Bueno, no sabia lo que era amar, pero tampoco lo que era el dolor, el dolor de ese tipo. Así pues ahí se quedo la cosa… seguíamos viéndonos en clase, pero todo era mas frío. Cada vez que hablábamos intentaba ser lo más simpático que podía con ella, y bueno… poco a poco, volvimos a esa relación de complicidad que teníamos en un principio. Nos escribíamos mil mensajes al día (en aquellos tiempos, nadie usaba Internet, ni tuenti, ni Messenger ni leches prácticamente), me gastaba toda mi paga en smss. Y así después de 80 días justos desde que se lo pedí (lo que me costó el apodo de “Willy Fog” entre mis amigos), el día 5 de mayo de 2003, ella me dijo que si aún seguía queriendo estar con ella, ella aceptaba…

1 año, un mes y 28 días… Eso fue lo que duramos.

1 año, un mes y 28 días en los que no hice otra cosa, que dar vueltas al parque de las tres culturas, me lo sé de memoria, aunque ya ha cambiado un poco, pero yo… era feliz. ¿La razón? Que nadie de su familia podía verla conmigo… ¡Ni que yo fuera un delincuente! Pero bueno, aparte de eso… Mi primer beso en la mejilla por una chica, mi primer pico y mas tarde ¡mi primer morreo! ¡Ohh! Con ella aprendí todo lo que necesitaba aprender de una chica, o eso pensaba yo… con mis 22 años actuales aun no consigo entenderlas…

¿He dicho ya que desde que pedí salir a Alejandra hasta que ella me dijo que si, 80 días después, también pedí salir a otra chica? Pues bien, fue 3 o 4 días antes del 5 de mayo. Había una chica que iba conmigo a ingles, su nombre era María, y sus ojos… inolvidables. ¿Adivináis lo que me contestó? Efectivamente. NO. Pero casualmente a los pocos días me mando un sms diciéndome que se arrepentía de haberme dicho que no, que se lo había pensado mejor, y que sí quería salir conmigo.

¿¡Qué!? ¡Me he ido a juntar con un par de locas! Pensaba yo… pero no muy tarde descubrí que… todas las mujeres eran así.

Así que ¡Qué panorama! Después de pensarlo y quedar con María para explicarle que no iba a dejar a Alejandra porque era la que me gustaba de verdad, todo volvió a su cauce.

Y así pasó el tiempo, discutíamos a veces (como cualquier pareja), pero todo era genial para mí. ¡Tenia novia! Y eso, teniendo en cuenta que me llamaban “julapa” en clase… era un gran apoyo.

En fin… Todo era genial, o eso pensaba yo, pero es que… a toro pasado se ven y entienden las cosas mucho mejor. Y no todo era tan perfecto. Lo que intento reflejar es que… como veréis mas adelante, he hecho cosas horribles en mi vida, en mis relaciones, en especial la de Alejandra, pero que también he tenido que aguantar muchas cosas yo y muchos palos. Intentaré ser lo mas objetivo posible, y ya vosotros os creáis vuestra opinión.

¿Por dónde iba? A si… que no todo era tan bonito como me parecía a mi en ese momento. De primeras, nunca tuve por qué aguantar el no poder salir del parque de las tres culturas. ¿Por qué no podíamos hacer juntos lo que hacía el resto de chicos de nuestra edad? Ir a jugar a las maquinas, comprar chuches, ir al cine, o simplemente dar una vuelta por Toledo y no por un estúpido parque. Pero yo me aguantaba.

No es que sea materialista, para nada, pero la verdad, un detalle, aunque sea en momentos especiales, siempre hace ilusión. Alejandra de esta primera época juntos recibió de mi parte no sólo el colgante de cuando la pedí salir, sino que siempre que quedábamos la llevaba un chupa-chups, una tontería, si, pero que hacia ilusión, en navidades tuvo su regalo, y en su cumpleaños el día 18 de Febrero, y cuando cumplimos un año, la regalé una esclava preciosa en la que me gasté todos mis ahorros. Aún la recuerdo y podría dibujarla. Yo de ella sólo recibí un CD de Shakira (y aún así es el regalo que más ilusión me ha hecho en toda mi vida, y el que guardo con más cariño). Y con esto no quiero decir nada, son sólo detalles…

No recuerdo demasiados días de ese año y pico, pero si recuerdo la última vez que quedé con ella. Estábamos como siempre en el parque de las tres culturas, y como de costumbre estaba haciéndola de rabiar y pinchándola, de repente toda indignada, se giró y me dijo ¡que te estés quieto ya Antonio!

¿Cómo? ¿Antonio? ¿Quién es Antonio? Por lo visto era un chico de su “urba” que la hacía mucho de rabiar, pero que no tenían nada. Yo suelo confiar en la gente hasta que se demuestra lo contrario, y ese caso no iba a ser menos, la creí, acepté que solo había sido una equivocación y listo.

Días más tarde (el 3 de julio para ser exactos) cortó conmigo por sms y… adivinad con quién empezó a salir en Agosto… con el famoso Antonio… Aquella noche la recuerdo como una de las peores de mi vida. Nunca había llorado tanto hasta ese momento.

No volví a tener relación con ella hasta septiembre del año siguiente, Pero se va haciendo tarde, y hay cosas que pasaron aquel año sin Alejandra… ¿Continuamos mañana?