En la ciudad donde vivo, es común entre mi especie que rondando mi edad (a veces me sorprendo lo que se puede estirar esta, porque veo verdaderos padres alternando con nosotros) se salga de fiesta por las denominada "terrazas" los sábados por la noche. Resulta que estando una de estas noches bailando se acercó una chica llamada Natalia a saludar a mi amigo Diego. Yo empecé a hablar con ella pero la cosa no pasó de una pequeña charla de 10 minutos (aprox.) y un cigarrillo. Y después me invitó a acompañarla a por lo que ella llamó “un tercio”. No se si sus intenciones eran “buenas”, nunca lo pude comprobar porque ella no recuerda haberme dicho eso (menos mal que tengo testigos que presenciaron la escena). El caso es que yo me negué, no recuerdo muy bien por qué, y ahí se quedó la cosa.
Casualidades de la vida, o no, me la volví a encontrar al siguiente sábado. Volvió a sisarme un cigarrillo (mentira, la invité yo) y se quedó un ratejo hablando conmigo. Sorprendentemente volvió a decirme si la acompañaba “a por un tercio”, y volví a negarme :S (ella tampoco recuerda habérmelo dicho esta segunda vez, ¡no estoy loco! Volvía a tener testigos que pueden corroborarlo, ¿vale?). Y después se marchó no sin antes pedirla, esta vez si, sus apellidos. -¿Para agregarme al tuenti?- me dijo.... ¬¬ menuda pillada. XD Si, evidentemente era para agregarla al tuenti.
3 días. Regla básica, es lo que tardé en agregarla. Para los que no estén muy al día les informaré gráficamente lo que viene siendo la regla de los 3 días, inventada en tiempos de Jesucristo:
http://www.youtube.com/watch?v=NdLnQhN46sU
Sorprendida por haber tardado tanto en agregarla se lo tuve que explicar, y no se cómo, porque soy un pardo ligando (o lo que yo creo que es ligar) acepto salir a tomar algo conmigo.
Antes de seguir me gustaría defenderme por primera vez de lo torpe que puedo llegar a ser ligando con una chica. Nunca en mi vida lo he necesitado hasta ahora, pues era salir de una relación y prácticamente entrar en otra, y por eso no tengo ninguna estrategia definida ni ningún método a seguir. Continuemos.
Quedamos tal que un Lunes si mal no recuerdo. Ella estudiaba en la biblioteca y la fui a recoger. Estuvimos tomando algo en un bar, hablando, conociéndonos, riéndonos, y dando un paseo por la ciudad por la noche. Creedme cuando os digo que no me las podía tirar mas claras. Pero yo, soy lo peor, y no me entero de las cosas. Así que la acompañé a la estación de autobuses y no pasó NADA.
-¿Pero tu eres tonto? ¿Acaso te crees que habría quedado contigo si no quería nada? ¿Qué le apetecía tomarse algo con un desconocido?
Todo un día tuve que aguantar las represalias de mis amigos. Hasta que les dije que había vuelto a quedar con ella el miércoles.
¿Queréis saber lo que pasó el miércoles? ¡Claro que si! Que tonterías digo… si no, no seguiríais leyendo… nadie os obliga.
Miércoles por la tarde, como de costumbre ella sale de la biblio y quedamos. En la vega. Un sitio típico para tomar horchatas y granizados. Nos sentamos en una mesita al aire libre y nos pedimos una cerveza y una horchata. ¿Adivináis quien se pidió qué? ¬¬ Yo la horchata y ella la jarra de la cerveza. Soy un raro… tengo que serlo… Pero entre bromas lo superé XD
Estuvimos dando un paseo por la Vega, hablando, nos tumbamos en el césped y ella me lo volvió a poner taaan fácil… pero yo… pardo de mi… no reaccioné. Ni siquiera cuando la tenia pegada estando tumbados en el césped.
Al final, ya cansados de estar dando vueltas me propuso hacer otra cosa, lo que yo quisiera… Y sólo se me ocurrió irnos al valle a comer unas pipas mientras dábamos una vuelta y mirábamos las vistas (increíbles diré en mi defensa) que hay.
Os cuento, en verano no, pero en invierno, el valle es el picadero municipal de Toledo. Y yo… me llevé allí a Natalia para no hacer absolutamente nada. Ni un mal beso… Solo a comer pipas y beber agua… o esa fue la versión ofical.
Y así es como me gané el pseudónimo de “pipaguas”.

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