No se que es peor. Si lo que conté que pasó o lo que realmente ocurrió. La verdadera historia es la siguiente. Hasta el momento de subir al valle todo es cierto, lo que no lo es, es que no pasara nada. Si que pasó.
Después de dos días lanzándome todas las indirectas que pudo la pobre, y yo sin atreverme a mover un dedo, llegó el momento en que no me lo pudo poner más fácil (y aun así yo lo compliqué).
Estábamos hablando de que se había sacado un curso de monitora de campamentos y tal, y me dijo que había una canción que le moló. No recuerdo muy bien lo que decía, pero era algo así como: yo se como besa no se quien, y se como besa no se cual, pero lo que nunca supe es como besa un monitor.
¡No me lo podía poner más fácil! Pues aún así yo lo compliqué y no se que me haría que la dije ahora me tienes que dar lo que yo quiera. Ella me dijo que vale, lo que yo quisiera, y después de vacilar un momento la dije, vale, ya se lo que quiero. Quiero saber como besa un monitor. Y lo que sigue ya os lo podéis imaginar.
Estuve con ella un par de meses. Una chica fantástica, guapa, inteligente, peeeero…. Siempre hay un pero… Es difícil aguantar con alguien como yo en el estado en el que estoy, y bueno, lo acabamos dejando. Ahora nos seguimos hablando, cuando nos vemos nos saludamos con alegría y cariño (al menos por mi parte), pero no pudimos llegar a más.
Y como siempre digo, es algo que supongo tenía que pasar porque si no, probablemente no LA hubiera conocido.
De ella me llevo recuerdos estupendos como aquella noche en la que nos quedamos encerrados en el parque de las tres culturas… Lo que no me pase a mí…
Estoy seguro de que me ayudo a escalar un poco en el pozo en el que estoy. Y aunque ya se las dí, lo repetiré una vez más por aquí. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario