viernes, 7 de enero de 2011

Capítulo 7. LA MORENA DE INGLÉS Y EL EPISODIO DE “EL PASO” (SEGUNDA PARTE).

Volveremos un par de semanas atrás en la historia. Principio de Septiembre. ¿Principio de Septiembre? No. Más bien finales de Agosto. Estefania y yo hablábamos muy a menudo y después de mis típicos días de rayada, me anime a pedirla salir… NO. Ya empezaba a acostumbrarme a escuchar esa respuesta, pero esta vez me dolió de verdad. De veras me gustaba muchísimo esa chica. Y después de su explicación… todo se me derrumbó. Había conseguido dar “el paso”, pero ya era tarde.

Por lo visto había estado pilladísima por mi todo el curso, de hecho, si hubiera aceptado aquel día después de misa y haber ido con sus amigos, lo tenia todo hecho. Fui un estúpido, o como diría mi amigo Diego, un pardo. Desde aquel día ella estuvo luchando por la falsa idea de que a mi no me interesaba, y una vez conseguido, no quería volverlo a pasar mal. Así que esa fue su decisión.

La fortuna (o el no estudiar en este caso) quiso que suspendiera inglés y me viera obligado a ir al examen de septiembre… igual que le pasó a Estefanía.

Así que allí me presenté, sin mucha idea, porque no había estudiado demasiado pero con una bolsa con un regalo que la había traído de América. Para que no fuera tan cantoso ella me gustaba, ya que cuando lo compre, en julio, no tenía pensado pedirla salir, también le compré “lo mismo” a otra amiga suya que iba con nosotros a inglés (que me caía muy bien también). Una taza y un llavero a cada una. O eso pensaba yo que había comprado porque cuando fui a dárselos me encontré que en la bolsa había dos tazas, pero un solo llavero de Disney. ¡Pero si yo había comprado 2! De hecho el de Estefania era el más chulo, estaba personalizado con una letra E.

Al final tuve que improvisar y, como ya había pedido salir a Estefanía y era evidente que su amiga lo sabia le regale el llavero a Ella. Si, lo se, soy un desastre y un cutre… pero que le voy a hacer.

Meses, o tal vez años después el llavero con la letra E apareció misteriosamente en un cajón de mi habitación. El dolor ya había pasado y yo volvía a tener novia, así que le conté todo a Estefanía, nos estuvimos riendo y quedamos en que un día le daría lo que fue comprado para ella.

Ese día aun no ha llegado y no se si llegará…

Pero bueno, es algo que tenía que pasar porque si no, chicos, no LA habría conocido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario