martes, 4 de enero de 2011

Capítulo 4. LA HIJA DE ZEUS.

Seguimos en el año 2004. Yo estaba en primero de bachillerato. Y tenía una asignatura optativa que era informática. Había un ordenador por cada 2 personas y yo tenía de compañero a mi amigo Mario (alias Chiki, también conocido en juegos con el seudónimo de Maser o Aegtf. No me digáis por qué). Yo estaba en ciencias puras, pero nos juntábamos con gente de letras en esa asignatura.

No se en qué momento, o cómo sucedió, que conocí a Marta, que iba con nosotros a informática. Empezamos a llevarnos bien, a hablar en los cambios de clase y en los recreos. Un día quedé con ella y con mas gente, tampoco recuerdo el por qué ni con quién fuimos, pero lo que si recuerdo es que me empezó a gustar y la pedí salir de una forma original a la par que cobarde, estando sentados a lado, lo escribí en mi móvil y se lo enseñé. Ella me lo cogió, borró lo que estaba escrito y me escribió que sí.

Estuve varios meses con ella, el principio, genial, como siempre, pero después la cosa cambió y yo me di cuenta de que, aun siendo ella una chica fantástica, súper inteligente, creativa, guapa… no era “ELLA”. Así que el último día del segundo trimestre, la entregué una carta diciéndola que quería dejarlo y explicándola el por qué. Ha sido una de las cosas más duras que he hecho en mi vida, pues realmente ella era importante para mi. Me costó varios días escribir esa carta y pedí opinión a varias compañeras de clase para mejorarla y hacerla el menos daño posible. ¡Fui un cobarde! Pero bueno, me consuelo pensando que era un niño, sin experiencia, sin mundo, y ella estaba a años luz de mí.

Años mas tarde comprendí que la razón de que no funcionara era que ella era una mujer, madura (si, a su edad) y yo solo un crío.

Pero bueno, es algo que tenía que pasar porque si no, chicos, no LA habría conocido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario